¿Qué tiene de especial nuestro Dorado Amargo Suave?

Un vermut con una tonalidad diferente, ni blanco ni rojo, con unas características muy particulares, ¿dónde encaja?, pues en su propia categoría. Poco se ha escrito sobre los vermuts dorados, cierto es que son minoría, pero no hay que subestimar nunca a un dorado. La Guía Peñín ya lo calificó con 94 puntos, una de las calificaciones más altas que se otorga a los vermuts, por ser el equilibrio perfecto entre el dulce y el amargo.

Te preguntarás, ¿a qué se debe su color? ¿Qué lo hace diferente? La verdad es que su color se debe simplemente a la ausencia de caramelo, que es lo que normalmente se añade a los vermuts para teñirlos de rojo. El Dorado Amargo Suave debe su tonalidad exclusivamente a la mezcla del vino base (de solera) con la infusión de botánicos. No es tarea fácil la de conseguir que el color dorado sea armonioso y elegante, hay que tener un buen vino blanco base y unos botánicos excelentes para lograrlo, por eso hubo una época en la que no gustaba la tonalidad dorada en los vermuts y se empezaron a teñir de rojo.

El sabor alpino y fresco del Dorado Amargo Suave se lo aporta su envejecimiento en barricas de castaño seminuevas. La sensación en boca balsámica, refrescante y limpia de este vermut lo hace ideal para maridarlo con alimentos como el foie o el queso, porque ayuda a limpiar la boca y aporta matices muy interesantes en la combinación. De hecho, junto con el Rojo Amargo, es el vermut que mejor marida con todo tipo de quesos.

Su potencia amarga proviene de la infusión de botánicos amargos seleccionados especialmente para este vermut. Uno de estos poderosos botánicos es la genciana, que contiene amarogentina, la sustancia más amarga del mundo. Esta planta, gracias a sus principios amargos, incrementa la producción de saliva, aumenta la producción de jugos gástricos y facilita así la digestión evitando la sensación de pesadez en el estómago.

Ahora prueba un vaso de Dorado Amargo Suave y experimenta las sensaciones que te aporta este vermut tan especial. Como de costumbre, recomendamos servirlo frío, sin hielo, beberlo con moderación y, a poder ser, en buena compañía.